La embajada Keisho

Hasekura

Hace casi 400 años, en octubre de 1614, un grupo de japoneses, bajo el mando de Hasekura Tsunenaga, acompañados de fray Luís Sotelo, un franciscano natural de Sevilla, remontaban el Guadalquivir y desembarcaban en Coria del Río.

Un año antes habían partido de Sendai, enviados por poderoso daimyo de Mutsu, Date Masamune, con el propósito de establecer relaciones comerciales y diplomáticas con España y atraer a nuevos religiosos para evangelizar el feudo de Masamune.

Se trataba de la Embajada Keicho, que toma su nombre de la era del calendario japonés durante la cuál se llevó a cabo.

Tras visitar Sevilla, Madrid y Roma, Hasekura Tsunenaga y fray Luis Sotelo, junto con algunos japoneses, partieron hacia Japón en 1617, dejando en Coria una herencia que, después de cuatro siglos, sigue más viva que nunca, porque se trata de la sangre japonesa que corre por las venas de sus habitantes de apellido Japón, descendientes de los japoneses que se quedaron en estas tierras, cuando Hasekura regresó a su país.

En Coria del Río se presentarán los actos conmemorativos que bajo el título general de “400 aniversario de la Embajada Keicho” se desarrollarán entre junio de 2013 y julio de 2014.