SOPA DE JENGIBRE Y CILANTRO CON BACALAO NEGRO

ginger soup

Esta deliciosa y aromática sopa mezcla ingredientes de la cocina japonesa y la tailandesa, una mezcla potente y rica en matices. El rico sabor del miso y el dulzor del mirin, la acidez de la lima, el agrio de la salsa de pescado y el aroma del jengibre y el cilantro dan como resultado una sopa maravillosa. A mi me ha sorprendido su sabor, os animo a que la preparéis y la probéis, Os gustará.

Ingredientes para 4 a 6 personas:

  • 1 manojo de cilantro
  • 1 cucharada de miso blanco
  • 4 tazas de caldo de verduras
  • el zumo de 1 lima y media
  • 1 cucharadita y media de salsa de soja
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 kg de bacalao negro (se quita la piel y se corta en trozos rectangulares de 7 cm) 
  • 2 dientes de ajo picados
  • 2 cucharadas de jengibre picado
  • 1/2 cucharadita de salsa Sriracha
  • 2 cucharaditas de mirin
  • 1 cucharadita de salsa de pescado
  • 2 pak choy baby
  • sal
sopa de gengibre y cilantro

Elaboración:

Primero, separamos las hojas del cilantro de los tallos y los reservamos por separado. Guardaremos las hojas en el refrigerador para su uso posterior. Por otro lado, cortamos los tallos como si fueran cebollinos, muy muy picaditos agrupándolos en un manojito. Pararemos cuando tengamos tres cucharadas de tallos de cilantro en rodajas finas. Los reservaremos.

En un bol mediano agregamos el miso y 1/2 taza del caldo de verduras. Batimos el miso hasta que esté completamente disuelto y se lo añadimos al resto de caldo.

En otro bol mediano agregamos el jugo de 1 lima, la salsa de soja y 3 cucharadas de aceite de oliva. Añadimos una pequeña pizca de sal y lo batimos para mezclarlo todo bien. Agregamos el bacalao negro a la marinada y suavemente lo mezclamos para que se impregne de los sabores. Lo reservamos en el frigorífico y precalentamos el horno a 200 grados.

Agregamos el aceite restante -1 cucharada-  a una cacerola de tamaño mediano. Añadimos los tallos de cilantro junto con el ajo y el jengibre picados. Bajamos a fuego medio y cocinamos hasta que las verduras empiecen a chisporrotear y ablandarse, removiendo con regularidad. Agregamos el caldo y la salsa Sriracha y removemos para que ambos se mezclen bien. Llevamos el caldo a ebullición y reducimos a fuego lento, cocinaremos durante 30 minutos.

Cuando esté listo el caldo le bajaremos el fuego al mínimo. Sacaremos el bacalao negro de la marinada y lo colocaremos en una bandeja para hornear sobre papel de aluminio. Lo sazonaremos ligeramente y hornearemos durante 4 o 5 minutos, hasta que esté apenas cocido. Si pasado este tiempo el pescado no se desmenuza fácilmente, continuaremos cocinándolo. Si se desmenuza y el centro de la carne está completamente cocido, lo retiraremos inmediatamente del horno.

Por último añadiremos el jugo de medio lima al caldo junto con el mirin y la salsa de pescado. Añadiremos unos tallos de bok choy baby y removeremos suavemente. Probaremos el caldo y ajustaremos según sea necesario. Cortaremos aproximadamente dos puñados de las hojas de cilantro que reservamos.

Para servir, colaremos el caldo en cuencos. Cubriremos cada cuenco con unas cuantas piezas de bacalao negro. Adornaremos con hojas de cilantro picado y ahora sí, disfrutaremos de esta maravilla de plato.

Que aproveche!

Cocina japonesa para principiantes. Las verduras en la cocina japonesa.

variedades verduras japonesas

Las verduras son una parte esencial de la cocina japonesa, existe una gran variedad, algunas las conocemos, las mas populares, pero hay otras que desconocemos y que son muy utilizadas, en este post hablare de algunas de ellas.

1.Bok choy.  Esta verdura pertenece a la familia de la col china, sin embrago su aspecto se acerca mas al de la  acelga. Sus principales lugares de cultivo son Japón, Corea y China. De hojas verdes y tronco blanquecino, el Bok Choy no es cerrado a diferencia de otras coles chinas blancas, además sus valores nutritivos son mayores que los de éstas. Tiene un sabor ligeramente amargo, y no es recomendable para largas cocciones. Esta muy bueno cocinado al vapor o salteado.

2. Eddo.  El eddo es un tubérculo marrón y con pequeñas raíces parecido a la patata en sabor y textura, pero solo una vez cocido,  ya que crudo resulta tóxico. Al ser similar a la patata se le pueden dar los mismos usos.

3. Kabocha. Así se le llama a la calabaza japonesa. Es dura y de piel nudosa, su piel es color verde oscuro y su interior amarillo anaranjado intenso. Es especialmente dulce, tanto que su sabor se acerca al del boniato. En japón se utiliza mucho en platos de sopa y tempura.

4. Jengibre. A día de hoy el jengibre es ya un ingrediente extendido en cualquier cocina del mundo, pero es en la oriental en la que mayor uso culinario recibe. Es una planta de la familia de las zingiberáceas, cuyo tallo subterráneo es un rizoma horizontal muy apreciado por su aroma y sabor picante. Los rizomas tiernos son jugosos y carnosos, con un fuerte sabor. Se suelen conservar en vinagre como aperitivo o simplemente se añaden como ingrediente de muchos platos. El jengibre en vinagre suele servirse junto al sushi, se utiliza para refrescar la boca y asi apreciar mejor el sabor entre una pieza de sushi y otra.

5. Brotes de bambú. Los brotes de bambú puedes encontrarlos tanto frescos como en conserva, se emplean como ingrediente en muchas cocinas asiáticas formando parte de diversos platos y caldos, en concreto en la japonesa se utilizan como toppings en caldos o salteados. Los brotes frescos como los de la imagen son mas difíciles de encontrar pero mas buenos que los que ya vienen en conserva.

6. Wasabi. El wasabi es ese pegotito de color verde que acompaña al sushi y que de primeras piensas que es aguacate hasta que te lo comes y comienza a arderte la boca. Ahora hablando mas técnicamente diré que es la raíz de la planta que lleva el mismo nombre, se utiliza como condimento y acompañando platos de sushi, su sabor es fuerte y picante. La raíz de wasabi es escasa y dificil de producir, por ello se suele recurrir a sucedáneos del wasabi que se extraen del rábano picante y al que se le añaden colorantes para darle el tono verde característico.

7. Daikon. El daikon es una especie de rabano japonés de aspecto alargado y blanco, su sabor es picante y puede consumirse crudo, encurtido, en sopas, rallado como acompañamiento, en guisos de carne...Su preparación es como la del resto de raíces se pela sin profundizar y se trocea según convenga para la receta. También se pueden aprovechar las hojas para otras elaboraciones, muy valoradas por su contenido en vitamina C, betacaroteno, calcio y hierro

8. Myoga. O también llamado jengibre japonés, es una planta herbácea caducifolia originaria de Japón que se cultiva por los capullos comestibles de sus flores y sus sabrosos brotes. Los capullos se cortan en tiras finas y se usan en la cocina japonesa como guarnición para sopas, ensaladas y platos tales como la berenjena asada.

9. Berenjena japonesa. Estas berenjenas son diferentes,  son mas alargadas, su piel mas lila y su interior mas blanco, son mas suaves y tiernas que las que habitualmente consumimos.

10. Shiso. Las hojas de perilla, en japonés llamadas shiso son unas hojas que se utilizan en la cocina oriental, se cultivan sobre todo en India y Asia oriental. Su sabor es ligeramente mentolado y se utilizan para dar un toque aromático a los platos. Son muy populares en Japón y existen dos variedades: ojiso o shiso verde y akajiso o shiso rojo.

11. Raíz de loto.  En la cocina japonesa se utilizan tanto las flores y sus pétalos como la raíz, su forma hace que la presentación de los platos sea muy llamativa. Es ligeramente dulce, puede consumirse en crudo y cocinada mediante distintos métodos de cocción. Como las patatas, sus posibilidades culinarias son casi infinitas, hervidas, asadas, fritas...

12Hakusai. Es lo que conocemos como col china. Es una verdura muy común en la cocina japonesa. Tiene una forma muy parecida a la lechuga.

Crema de zanahorias con miso y sésamo

Esta mañana he estado en el mercado y al lado habian unos pequeños puestos donde señoras mayores vendian frutas y hortalizas de sus pequeñas huertas, todo de temporada, super fresco y natural . Asi que no he podido resistirme a comprar un precioso manojo de zanahorias que olian a tierra. He aprovechado para preparar esta deliciosa crema de zanahoria con miso rojo y sésamo.

Para 4 boles de crema:

  • 7 zanahorias troceadas muy finas
  • 1 cebolla picada
  • 4 dientes de ajo picados
  • 1 cucharadita de jengibre picado muy fino
  • 4 vasos de caldo de verdura o agua
  • 2 cucharadas de miso rojo
  • 1 chorrito de aceite de sésamo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva

Pelamos las zanahorias y las cortamos a rodajas muy finas, hacemos lo mismo con la cebolla y con el ajo, en una cazuela al fuego ponemos el aceite de oliva hasta que se caliente, entonces añadimos la cebolla, las zanahorias y el ajo, lo cocinaremos mas o menos 10 minutos hasta que la cebolla este transparente. Seguidamente añadiremos el agua y el jengibre, cocinaremos otros 30 minutos mas. Pasado este tiempo antes de batirlo todo, cogeremos un poco de caldo, para en un cuenco a parte poder deshacer el miso que despues añadiremos al resto para entonces batirlo todo hasta conseguir un puré.

Para sevirlo añadiremos un chorreoncito de aceite de sésamo al gusto.